Es sólo el almuerzo y contactos

El café sabe peor en casa sin comentar las jugadas del día anterior, y rajar de quien lo merezca, con los colegas de la redacción en El Cenachero, en la plaza Conde de F Crece el brote detectado en Pamplona en torno a un almuerzo en el contexto de San Fermín, una vez que ese están analizando y chequeando los contactos sociales y familiares de los jóvenes que participaron en este encuentro, que se confirma como el nexo de unión de un núcleo de casos que pasaría ya de 8 a 21 al sumarse 13 nuevos casos. Cuando se empieza una empresa o un proceso de ventas, el primer contacto con los clientes es algo emocionante, lleno de expectativas. Pero luego de un tiempo todo proceso se vuelve rutinario y, como en cualquier otro tipo de relación, la comunicación cliente-empresa puede verse resentida. No sólo la empresa sentirá que su estrategia se […] Sugerencias de comportamiento durante el transcurso del almuerzo. La servilleta debe estar desplegada sobre las piernas. Si tiene que levantarse en medio del almuerzo, colocarla sobre la silla. Los cubiertos que se han caído se dejan en el suelo y se solicita el reemplazo al mozo. El brote de coronavirus vinculado a un almuerzo de Sanfermines, celebrado el día 6 de julio en Pamplona, ha registrado 13 casos nuevos en las últimas horas, por lo que acumula ya un total de 21 afectados.. Además, se han registrado otros tres focos que el Gobierno foral califica como 'más limitados'.Uno de ellos se registra en Tierra Estella, otro en Tudela y otro en una localidad de la ... Los contactos se producirán antes del almuerzo , (de una a dos) y antes de la cena (de seis a siete). El Mundo del Siglo Veintiuno ( 1994 ) Rebecca ha comprado su almuerzo de quita y pon en un ' health store ' y se ha sentado en la puerta: ahí la tenemos, peleada con unas rodajas de pepino. No es sólo el almuerzo. 2012-07-12. 865. Share. Tweet. Share. 0 Shares. ... El Dr. Kniffin comenta: «Dada la tradición de la moda y el intercambio de alimentos entre los compañeros de trabajo, familiares y amigos, nuestros resultados son notablemente consistente con la idea de que comer juntos importa más allá de los factores ... El almuerzo sirvió para consensuar y discutir sobre la mesa algunos de los ejes discursivos del mensaje que más tarde encabezaría Rodríguez Larreta como respuesta oficial al anuncio de última hora del miércoles de Alberto Fernández, de recorte de la coparticipación en 1.18% que la Ciudad recibe del Estado nacional: unos $13.000 millones ... Así, en el último día ha crecido el brote detectado en Pamplona en torno a un almuerzo en el contexto de San Fermín, una vez que se están analizando y chequeando los contactos sociales y ... El brote de coronavirus relacionado con un almuerzo el 6 de julio, víspera de San Fermín, afecta ya a 21 personas después de que se hayan detectado ocho nuevos casos.Salud admite que «crece el ...

"La Historia Oculta de la Transición" sobre Rodolfo Stange

2020.08.19 23:30 macana144 "La Historia Oculta de la Transición" sobre Rodolfo Stange

24
LA GUERRA VERDE
General —le dice Luciano Fouillioux al director de Carabineros, Rodolfo Stange, mientras el helicóptero se desliza por la soleada mañana de la Sexta Región, en dirección al Cachapoal—, ya habrá visto que la prensa está anunciando que el fallo del ministro Milton Juica en el caso de los degollados está por salir. Aunque se trate de carabineros en retiro, sería bueno que nos reuniéramos para ver las posibles consecuencias de esto.

—Cómo no —dice el general—, me parece una buena idea.

Fouillioux lleva 14 días como subsecretario de Carabineros, un cargo al que llegó después de haber trabajado en la campaña de Eduardo Frei al lado de Edmundo Pérez Yoma, y todavía no imagina la crisis que está por desatarse. En realidad, nadie en el gobierno la vislumbra, aunque un manto de desconfianza ha comenzado a rodear las relaciones con el general Stange desde que los hombres de La Moneda creyeron sorprenderlo en una maniobra para mantener de facto a su subdirector, el general Alfredo Núñez.

En el intertanto, Fouillioux ha tratado de tender puentes hacia el mando de Carabineros para superar esa tensión inicial, y tal vez por eso esta mañana, la del 25 de marzo de 1994, el general Stange lo ha invitado a inaugurar el nuevo cuartel policial de Quinta de Tilcoco.

Y como a Stange le interesa la propuesta del subsecretario, en la mañana del lunes 28 lo recibe en su despacho de calle Zenteno. Pero ahora abundan las versiones acerca de que la resolución del ministro Juica involucrará también al general director en la sórdida trama de los crímenes ejecutados en 1985, que figuran entre los más despiadados de la historia.

—General —dice Fouillioux—, habrá visto lo que se dice ahora...

—Sí —dice Stange, con cierta desaprensión—, pero no hay nada de esto. No se preocupe, porque mis asesores ya me han dado las seguridades de que yo no vengo en las resoluciones del ministro.

La seguridad del general conduce el diálogo hacia el problema de qué hacer ante las probables condenas de los otros oficiales envueltos. Aunque ya están en retiro, Stange se muestra complicado por esas inculpaciones. Por mucho que se sostenga que no hay envolvimiento institucional, es un hecho que se ha mantenido en contacto con ellos, que los ha apoyado en su defensa y que resiente las acusaciones de abandono que algunos de ellos le formulan.

El subsecretario entiende; el mando jerarquizado supone también un compromiso con los subalternos. Por eso empeña su prudencia cuando le propone que Carabineros realice una declaración reconociendo la gravedad del delito. Stange queda de pensarlo. Al día siguiente responde que los generales rechazan la idea. “Están un poco duros en esto”, agrega.

Lo que el subsecretario no sabe es que las confianzas están quebradas hace ya mucho tiempo en Carabineros a propósito del caso de los degollados. Varios de los procesados se han acogido a la ley de arrepentimiento eficaz y algunos miran con ciego rencor la pasividad del mando para investigar el asesinato del coronel Luis Fontaine, el principal de los acusados en su condición de ex jefe de la Dicomcar. Peor todavía: uno de los jefes implicados, el mayor Guillermo González Bettancourt, ha grabado una reunión en la que Stange les explica el apoyo clandestino que les prestará y los insta a ocultar información ante el juez. Juica ha interrogado al general sobre la cinta y Stange ha reconocido su participación, explicando el contexto en que se dio y negando que quisiera obstruir el trabajo de la justicia.

Pero Juica no le cree. Y aprecia que, en todo caso, más allá de su opinión, hay una verdad lapidaria: el mando policial no ha mostrado el menor interés en investigar los crímenes.

En verdad, el general Stange podría difícilmente ignorar la opinión del ministro
Juica. En fecha tan anterior como 1992, ya tuvo la certeza de que el juez se dirigía no sólo contra los autores materiales de los asesinatos, sino también contra los mandos superiores por su nula colaboración en el proceso.

A fines de marzo de aquel año, cuando Juica se aprestaba a dictar sus primeras encargatorias de reo, el general inspector Mario Morales realizó una discreta gestión destinada a saber si, como se rumoreaba en ambientes judiciales, el ministro podría involucrar al general director. Cuando algunos abogados se lo confirmaron, el general eligió un domingo para ir, vestido de riguroso civil, a ver al propio ministro a su casa de calle Lyon.

Juica fue crudo. Había perdido toda confianza en Stange desde que, habiéndole dado la justicia la posibilidad de investigar él mismo los crímenes, se había iniciado una amplia opera­ción de encubrimiento con obvia anuencia de los superiores: negativas para presentar a los sospechosos, ocultamiento de documentos, destrucción de recintos, extravío de vehículos e incluso instructivos para que los hombres concurrieran a declarar con disfraces. No, le dijo el ministro a Morales, no se podía seguir hablando de inocencia: Stange debía ser procesado por obstrucción a la justicia.

Morales informó al general subdirector, Gabriel Ormeño, y habló luego con el ministro Enrique Krauss. El procesamiento del general director, le dijo, y su eventual destitución por ello, significaría que numerosos generales, incluido él mismo, se verían forzados a renunciar. Krauss, que calibró la gravedad de la crisis en un momento en que el Presidente Aylwin estaba fuera de Chile, habló con Juica. El 2 de abril de 1992 el ministro en visita dictó encargatorias de reo contra trece carabineros, incluyendo al anterior general director, César Mendoza. Stange no apareció en la nómina.

Stange conoció las gestiones por Ormeño. Se había salvado en el filo. Pero cuando el mismo general Morales declaró a los periodistas que sentía estupor y dolor por el hecho de que se confirmara la participación de policías en los asesinatos, Stange se encargó personalmente de reprocharle el desprestigio que causaba a la institución. “Los generales opinan que usted nos está poniendo de rodillas”, le espetó.

Morales comenzó a entrar en una extraña situación. Había hecho casi toda su carrera de oficial superior, desde teniente coronel hasta general inspector, como jefe de gabinete de Stange y su pequeño grupo de ayudantes había reducido a cero la influencia del otrora poderoso Consejo Asesor Superior. Sin embargo, desde 1986 —un año después de asumir ese puesto— había estado en la mira de los servicios de seguridad y la CNI había emitido informes oficiales que lo sindicaban como filo DC. Las acusaciones no le hicieron mella bajo el sólido paraguas de la Dirección General, pero sabía que la parte más sombría del régimen militar lo estimaba peligroso. Paradójicamente, la misma influencia hizo que el gobierno de Aylwin lo considerase como el “duro” en la sombra de Carabineros durante toda su fase inicial. Pero en 1992, en lo que pareció una obvia preparación para sucederlo a la hora de su retiro, Stange lo trasladó a la Dirección de Orden y Seguridad, donde Morales, académico y sofisticado, trabó rápidamente una relación de confianza con Krauss y el subsecretario Belisario Velasco.

Cuando formuló sus declaraciones sobre el caso de los degollados, Morales ya estaba bajo la sospecha de ser demasiado cercano al gobierno, una versión que parecía alentada con especial empeño por su superior inmediato, el general inspector Alfredo Núñez, que ya era candidato a ocupar la Subdirección si ella quedaba vacante. Ni las gestiones ante Juica y Krauss ni los puntillosos informes al general Ormeño modificaron ese panorama. Peor aún, el propio Ormeño, que hasta entonces era considerado el más cercano a Stange, entró en una rarísima posición de soledad, como si el solo conocimiento de los hechos lo hubiese tocado con la desconfianza.

En octubre del mismo año, los generales se enteraron, por consultas directas del ministro Krauss —que incluso les mostró el oficio—, que Stange había propuesto el pase a retiro de Ormeño, Morales y el general Fernando Cordero, amigo de escuela de Morales y primo de Krauss. Sin embargo, cuando se lo preguntaron, Stange dijo que no había tal cosa.

Ante la inaudita situación, y aprovechando su relación casi diaria, Krauss le anunció a Morales que el gobierno rechazaría su retiro. Morales dijo que en tal caso sería mejor que tampoco se fueran Ormeño y Cordero, un gesto que Krauss debió agradecer por la defensa de su primo, que él no podía hacer. Pero cuando el ministro conversó con el Presidente, llegaron a la conclusión de que no podrían mantener forzadamente a un subdirector; por lo demás, tampoco confiaban en Ormeño, a quien identificaban como cabeza del lobby que había impedido el traspaso de Carabineros al Ministerio del Interior.

El lugar de Ormeño fue ocupado por Núñez. Morales siguió activo, pero fue transferido al Consejo Asesor Superior, el órgano que él mismo había contribuido a anular. En los meses siguientes soportó un callado infierno: seguimientos, sumarios, anónimos y rumores sin fin. Como el tercero en la línea de mando, a fines de 1993 podría asumir la Subdirección, puesto que Núñez completaría su tiempo de servicio. Pero, entendiendo que en tales condiciones sería inviable, anticipó su retiro voluntario para noviembre de ese año.

En cualquier caso, Stange supo lo que opinaba Juica. Por eso ahora, en 1994, su confianza resulta doblemente extraña.

(En 1998, cuando el Presidente Frei proponga al ministro Juica para ascender a la Corte Suprema y la derecha se alinee para tomar venganza por el proceso a Stange, el general (R) Morales, ahora director de Gendarmería, le recordará al ex director general y ahora senador el favor prestado por Juica en 1992. Stange se retirará de la sala y no participará en la votación contra el juez.)

En la tarde del miércoles 30 de marzo de 1994 el gobierno recibe los detalles del fallo que Juica dictará al día siguiente: además de sentenciar a 15 carabineros y un civil, propone el procesamiento, a través de la justicia militar y por incumplimiento de deberes militares, de dos oficiales superiores y cinco generales, de los cuales el único activo es Stange.

La primera crisis de gran magnitud provoca un movimiento frenético en el gobierno de Frei. El comité político se reúne en la mañana del 31 con el Presidente y con un grupo de abogados y acuerda la estrategia oficial: defender la soberanía de las decisiones judiciales y confirmar la prescindencia del gobierno. La declaración es redactada durante la reunión y Germán Correa recibe el encargo de leérsela al general Cordero. Y el subdirector de Carabineros, asesorado de cerca por el general inspector Manuel Ugarte, pide algunos cambios de tonalidad y sugiere ciertas líneas.

Stange se ha ido a pasar el fin de Semana Santa a su fundo en Puerto Montt, a orillas del Maullín. En la tarde partirá a Huelmo, en la misma zona, el ministro
Pérez Yoma. Stange lo ha invitado a tomar té el viernes 1º: ahí podrán conversar más libremente de este problema.

Cuando la declaración ya ha sido afinada con Cordero, los ministros concuerdan en leer el texto y no responder preguntas. Lo hará el ministro Correa. La protesta sotto voce del director de Comunicación y Cultura, Pablo Halpern, cae en el vacío: el ministro secretario general de Gobierno, Víctor Manuel Rebolledo, tiene un avión a la espera en Cerrillos para llevarlo a la ceremonia de aniversario del diario El Día de La Serena.

Pero justo antes de bajar a enfrentar a los periodistas, Correa advierte que hace pocos días ha habido un incidente porque el subsecretario Velasco se negó a responder preguntas y los periodistas de “La Copucha”, la sala de prensa del palacio, se han rebelado. En un caso como éste, dice, será imposible no contestar. Y la pregunta más obvia será si el gobierno pedirá la renuncia a Stange. Lo que puede responder, agrega, es que no tiene esas atribuciones y que el general debe evaluar con su conciencia la situación, siguiendo la tesis, ya concordada, de que hay que dejarlo en la estacada.

La conferencia de prensa se desarrolla exactamente según lo previsto y Correa agrega a la declaración su ensayada respuesta. Al concluir, llama al general Cordero y le describe la conferencia, incluyendo el añadido.

—¿Qué le parece, general?

—Por lo que usted me dice, ministro —expresa Cordero—, creo que no debería haber problemas. Estoy con varios generales aquí, que lo han oído por el citófono abierto, y piensan lo mismo.

Correa deja el ministerio a las 21.30. Es el último. Todo está resuelto.

A sus espaldas estalla una tormenta. El general Stange, informado en Puerto Montt de los detalles, considera la respuesta de Correa como una provocación para insinuarle la renuncia. Una nueva declaración toma forma, con un rechazo a las palabras del ministro y un respaldo cerrado al jefe. La leerá al día siguiente el mismo Cordero, rodeado de todos los generales. Y cuando Stange regrese a Santiago, lo irán a buscar en masa al aeropuerto.

El té con Pérez Yoma queda cancelado.

El lunes 4 de abril el comité político se vuelve a reunir. Parece que sus bríos se hubiesen renovado tras el fin de semana largo. Sólo Correa protesta porque en esos días se ha quedado incomunicado de los demás ministros. En el acalorado debate se separan posiciones: Pérez Yoma y el canciller Carlos Figueroa opinan que se debe exigir a Stange su renuncia tras el acto limítrofe con la insubordinación realizado por sus generales; Correa y Genaro Arriagada se muestran más prudentes: no se puede hacer eso sin tener las facultades; Rebolledo tiende a compartir esta última posición. Pero el clima emocional del episodio los envuelve a todos. Con su vehemencia usual, Pérez Yoma toma el teléfono y llama al subsecretario Fouillioux:

—Cítame a Stange para las 3 —brama, y luego murmura—: le vamos a pedir la renuncia...

—Pero, Edmundo —alcanza a decir Fouillioux—, ¿tú crees...?

—Nada. Cítamelo no más.

A las 15 horas, Stange llega a las oficinas de Pérez Yoma, que lo recibe a solas. La situación es muy mala, general. La acusación del ministro Juica es de una gravedad tremenda, y más encima sus generales han sacado esta declaración insolente, y montado un show, primero al leerla y después en el aeropuerto. El gobierno, empezando por el Presidente, cree que debe renunciar.

Stange se defiende con dificultad. El ministro lo advierte abrumado, respirando con dificultad, como si la arritmia que sobrelleva se agudizara. Le parece que está a punto de acceder. Pero de pronto, con germánica bonhomía, Stange le pide tiempo para meditar hasta el día siguiente.

Esa tarde, Pérez Yoma regresa a La Moneda convencido de que la crisis dará al gobierno un triunfo resonante.

—Está listo —anuncia—. Sólo falta que Eduardo le dé el empujoncito.

Pero a la misma hora, Stange ha iniciado consultas con el auditor de Carabineros, Carlos Pecci, y con el abogado Pablo Rodríguez, recién contratado para su defensa en los tribunales. Ambos creen que una dimisión en estas circunstancias equivale a una autoinculpación, y que debilitaría en forma decisiva la defensa judicial.

A primera hora del martes 5, Stange ordena llamar al jefe de la Agenda Presidencial, Miguel Salazar, para que se le facilite la sala de prensa y un podio para dirigirse a los periodistas tras su encuentro con el Presidente. Salazar rechaza la idea, y lo respaldan Rebolledo y Halpern: esa tribuna es para ministros y subsecretarios, y además en este caso hay demasiados riesgos envueltos. Pero Pérez Yoma y Fouillioux están convencidos de que la petición confirma que Stange anunciará su dimisión, e insisten en que se le faciliten las cosas.

A las 9.30 lo recibe el Presidente. El general inicia el diálogo con un extenso balance sobre su período al frente de Carabineros, el modo en que el Cuerpo ha contribuido a la reconciliación y los planes que tiene para el futuro cercano. Luego explica su posición ante el proceso de los degollados y por qué considera injusta la imputación de Juica. Añade que está seguro de que finalmente será exculpado.

Frei responde que el gobierno estima demasiado grave el cuadro que se ha creado. Pero el diálogo avanza con lentitud y ambigüedad entre los dos hombres poco verbales. Por fin, cuando Frei plantea la posibilidad de la renuncia, Stange responde que no puede hacerlo hasta que no demuestre su inocencia. “Y vendré a verlo después, para ver si opina lo mismo, Presidente”.

Después de 80 minutos, Stange sale del despacho y pide un baño para refrescarse. Mientras se encamina a la sala de prensa, el Presidente llama a Correa y le informa de la negativa del general. Demudados, los ministros se reúnen a esperar lo que Stange dirá a los periodistas. Y sienten vértigo cuando lo oyen declarar:

—Yo-no-re-nun-cio.

Se ha declarado la guerra. En su siguiente encuentro, unos días después, Pérez Yoma se lo dirá en términos brutales a Stange, con gritos que quebrantarán los sutiles tabiques de su gabinete:

—Usted, general, no sólo fue a orinarse en la casa del Presidente, sino que además a hacerlo con ostentación.

—No era la intención, ministro, cómo se le ocurre —dirá Stange, afligido—. Si se ha interpretado así, me arrepiento de veras.

—Mire, general: yo no le creo. Conmigo, desde ahora ya sabe a qué atenerse. No se lo voy a perdonar.

Los jefes policiales perciben en la misma noche del 5 que la situación es crítica. Un general, Osvaldo Muñoz, llama al diputado Aldo Cornejo, que es estrecho amigo de un hermano del general Ugarte, para pedirle que interceda ante el gobierno. Más tarde, el general Cordero opta por un acercamiento más frontal y le pide al subsecretario Fouillioux que se cree una mesa de conversaciones, ojalá con él mismo.

Pérez Yoma autoriza el paso y a partir del miércoles 6 Fouillioux y el jefe del gabinete político del ministro, Gonzalo García, inician una ronda de extenuantes reuniones con los generales Cordero, Ugarte y Pecci. En la noche de ese primer día, la propuesta oficial de que Stange tome vacaciones hasta conocer el dictamen definitivo de la justicia y luego pase a retiro es aceptada en principio. Pero Stange duda y pide tiempo para reflexionar.

El viernes 8 responde: no. Los negociadores del gobierno, exasperados, amenazan a Cordero con sacar la crisis a la luz pública e incluso exponerse al Consejo de Seguridad Nacional. Esa noche les llega el oficio que informa que Stange toma vacaciones por 30 días a contar de esa fecha. Pero no hay compromiso de renunciar. El mando subrogante queda en manos de Cordero.

Mientras los 30 días vuelan, el gobierno se enfrenta al riesgo de quedar de nuevo sin solución. Fouillioux se empeña a fondo con el general Cordero y obtiene una propuesta: un permiso administrativo por 60 días, con un propósito decoroso: digamos, el estudio de un plan de modernización, encargado por el propio Ejecutivo.

Pero en la primera semana de mayo, Pérez Yoma recibe la información de que, concluyendo sus vacaciones, Stange retornará sin completar su permiso administrativo, que ya está cursado. El lunes 9 lo recibe para volver a discutir el asunto. Y, otra vez en tono duro, el ministro le propone llegar a un compromiso para que se retire una vez que concluyan el proceso y los permisos especiales. Sin el argumento de la defensa de su honor, Stange declara que debe pensarlo. Y el martes 10 Pérez Yoma recibe un oficio que le informa que el general director reasumirá el mando el día 17.

El ministro estalla en cólera.

Pero para entonces, el gobierno sabe que en la cúpula policial se han quebrado las confianzas. Durante la ausencia de Stange, Cordero ha dado ostensibles señales de ejercer el mando en plenitud y ha mantenido un diálogo asiduo con el gobierno. A medida que le han dicho que Cordero parece aspirar a reemplazarlo, Stange se ha preocupado de subrayar que no ha delegado sus facultades; pero desde la distancia es difícil controlar la situación. De modo que el regreso anticipado parece menos un desafío al gobierno que un esfuerzo por frenar a sus subordinados.

A su turno, los carabineros han percibido que también el gobierno está embarcado en una disputa intestina por el manejo de la crisis. La semana anterior, el ministro Correa ha recibido del director de Seguridad, Isidro Solís, la versión de que el general Juan Salinas, muy cercano a Stange, puede proponer una negociación. Correa ha planteado el tema al Presidente, pero éste no le ha respondido nada y más tarde el ministro del Interior ha sabido que el ministro de Defensa sigue a cargo del conflicto. La falta de definición ha llevado a Correa a redactar una renuncia que se propone llevar un sábado a Cerro Castillo, donde el Presidente pasa el fin de semana. Pero lo ha detenido la opinión de Ricardo Solari: si renuncia ahora, tendrá que explicar por qué. Y no puede hacer tal cosa en medio de una crisis.

Correa se resigna y en la semana del 9 de mayo recibe de Solís la propuesta del general Salinas: Stange esperará la resolución final del juez y renunciará seis meses después, con todos los honores del caso.

El viernes 13, la gestión de Correa llega a oídos de Genaro Arriagada, que propone reunirse de urgencia, esa misma noche, en casa de Pérez Yoma, con Correa. Y allí, a gritos, descalifica la operación:

—¡Movidas paralelas! ¡Y con generales de tercer orden! ¡Están poniendo en peligro al Presidente! ¡Esto debe cesar de inmediato!

Correa entiende que la violenta embestida de Arriagada echa a pique el intento. La conexión Solís queda desactivada. Y con ella, el retiro pactado.

El lunes 16, antes de que se consume el anunciado regreso al mando, Pérez Yoma se reúne nuevamente con Stange. No puede volver, le dice, porque su permiso no ha sido anulado. Si quiere hacerlo a la fuerza tendrá un conflicto administrativo. Debe salir, y ahora las facultades que delegue deben quedar por escrito, para que no se repitan las desavenencias de los últimos días. El general quiere estudiarlo con sus asesores.

Pero el ministro, que ya ha aprendido a leer estas dilaciones, le advierte que no terminará la reunión sin que se haya zanjado el asunto de las facultades. Fouillioux y el general Pecci las pueden estudiar. Y mientras los dos funcionarios se dan a esa tarea, el propio Stange se integra para supervigilar lo que Pecci está cediendo. Esa noche queda redactado el decreto de subrogación que confiere a Cordero 10 de las 17 facultades privativas del general director.

Al día siguiente, el jefe de Comunicaciones Sociales de Carabineros, el mayor Camilo Salinas, filtra a la radio Chilena la versión de que Stange reasumirá en plenitud cuando regrese del permiso. En La Moneda hay un estallido de ira; la fuente es identificada en cosa de minutos. Fouillioux recibe la orden de pedir medidas severas al general Stange.

Y cuando está hablando con él, suena el teléfono presidencial: Frei exige que el mayor Salinas sea removido de su cargo. Fouillioux transmite el enojo del Presidente palabra por palabra, y Stange responde que Salinas dejará el cargo mañana, y muy pronto la institución. Sólo cumplirá lo primero.

A comienzos de junio, el ministro de la Corte Marcial declara que no hay fundamentos para procesar a Stange. A petición del propio mando de la policía, la investigación de la justicia militar ha sido llevada por un juez civil. Claro que se trata del ministro Alfredo Pfeiffer, bien conocido en la comunidad alemana que ha defendido a Stange.

El 17 de junio, de regreso en Santiago, visita a Pérez Yoma para entregarle el primer borrador del plan de modernización, un grueso volumen que el ministro deja a un lado sin casi mirarlo. Lo que le importa es otra cosa: como todavía hay recursos pendientes tras el fallo de Pfeiffer, el permiso debe continuar.

Stange está de acuerdo. Pero unos días después pide una nueva audiencia con el ministro. Carabineros ha escuchado que el gobierno estudia un incremento de remuneraciones para los uniformados y el general quiere asegurarse de que el ministro conozca sus necesidades en direc­to. Pérez Yoma la pasa a Fouillioux y mira a Stange con extrañeza:

—General —le dice—, ¿le pedí yo esto?

—No, ministro, pero como estamos hablando del plan de modernización...

—¡Qué plan de modernización! Me importa un bledo esa huevada, lo que me importa es que usted se vaya. ¿Lo entiende? ¿Con cuántas neuronas funciona usted, general? Y ahora me trae una propuesta de aumento de sueldos, que no-le-he-pe-di-do: ¿se imagina lo que voy a hacer con ella?

La crudeza del ministro carga de tensión el ambiente. Stange, que no quiere perder la compostura ni la educación de que se enorgullece, contesta algunas formalidades y se va.

—Lo voy a volver loco —se agita el ministro—, juro que lo voy a volver loco.

El 18 de julio Stange regresa al mando y entrega la versión final del plan de modernización, redactada por una comisión que ha encabezado el general (R) Núñez, marginando por completo a Cordero. El plan queda arrumbado en Defensa y el gobierno se las arregla para filtrar a la prensa que el general director sigue en su cargo sin la confianza del Presidente. Frei aprueba esa estrategia; ya ha hecho plenamente suya la tesis dominante en el equipo político: a derrota política, victoria moral.

Las señales se despliegan de inmediato. Un día después se rechaza el permiso para que Stange concurra a una reunión en Lima de la Organización Internacional de la Policía Uniformada. En pocas semanas se rechaza también la petición de fondos para que Carabineros sea el anfitrión de un Congreso Mundial de policías, en octubre. Pérez Yoma deja de asistir a todas las ceremonias de Carabineros.

El 31 de agosto la Corte Suprema sobresee definitivamente a Stange. Sólo entonces modera el ministro de Defensa su trato hacia el general. En septiembre visita las escuelas de Suboficiales y de Carabineros, invita a los generales a un almuerzo y aprueba los ascensos de oficiales subalternos. Pérez Yoma tiene una razón adicional para su nuevo enfoque: ya sabe que habrá cambio de gabinete y que con Figueroa en Interior podrá afinar una estrategia de pinzas contra el jefe policial. Por eso también se anticipa a autorizar un viaje futuro de Stange a Egipto y plantea que, ya sin urgencia y ante sus recientes quebrantos de salud —arritmia, hipertensión, una operación a la próstata—, se retire en 1995, tal vez en abril, para el aniversario de la institución.

Cuando en octubre el general lleva la propuesta del nuevo alto mando, que incluye los retiros de Cordero y Ugarte, Pérez Yoma está preparado.

—No, general —le dice—, tal como han estado las cosas, lo mejor es que usted siga con su mando tal como está.

Stange vacila, pero le parece razonable. El anuncio, a fin de año, tiene un efecto devastador: mientras los generales se sienten respaldados, los coroneles ven brutalmente frenadas sus carreras por un mando objetado.

En febrero de 1995, tras retornar de su viaje a Egipto, Stange comienza a analizar la fecha de su retiro con la asesoría del general Pecci. Varias reuniones con Pérez Yoma acercan los criterios, aunque en todas ellas el general deja siempre pendiente la respuesta final.

A comienzos de marzo, en el avión que lo trae de regreso de otro viaje, esta vez a El Salvador, Stange les comenta a dos empresarios que podría retirarse el 27 de abril, la fecha propuesta por Pérez Yoma. La noticia se filtra rápidamente a la prensa.

Y el 23 de marzo el general llega a la oficina de Pérez Yoma con semblante pesaroso: ante las versiones que se están publicando, no puede irse en la fecha planteada, porque otra vez parecerá que lo están echando. Pero el ministro, que ya conoce en detalle el origen de los rumores, está decidido a no darle tregua. Si quiere corremos la fecha, general, pero usted me firma ahora su renuncia, en blanco. Stange protesta por la exigencia: querría hablar con el Presidente, para explicarle... Cómo no, general, pero no hay audiencia sin este papel firmado. El ministro le extiende un oficio sin fecha. Stange guarda silencio. Parece sorprendido.

—Me gustaría llevármelo. Necesitaría pensarlo...

—Ah, no. No otra vez. Usted no sale de esta oficina mientras no firme —corta Pérez Yoma.

Tras un largo forcejeo, Stange accede a firmar para que el documento sea entregado al Presidente, que lo recibe como el trofeo más valioso de su ministro de Defensa.

En el acuerdo, sin embargo, parece implícito que Stange podrá pedir aplazamientos razonables. Tras el primero —el del 27 de abril— parece posible que se realice el 2 de agosto, cuando cumple 10 años al mando. Pero como esta versión se desliza una vez más a la prensa, hay un segundo aplazamiento, por tres meses más: de ese modo podrá presidir el Congreso Mundial de policías, que ahora sí se realizará en Santiago, en los primeros días de octubre. Aprovechará esa ocasión para un último desplante ante la prensa: la fecha de su dimisión, declara, la decidirá por sí mismo.

Concluido el Congreso, el 7 de octubre, Stange anuncia el retiro en una ceremonia oficial. El 14 entrega el mando al general Cordero, que será acompañado por el general Ugarte como nuevo subdirector.

Un año más tarde, el general (R) completará los sondeos para postular como candidato al Senado por la Décima Región en la lista de la UDI. Mientras esté en ello, el general director Cordero se encargará de remover del alto mando a todos los hombres que más respaldaron a Stange en sus 18 meses de resistencia a la voluntad presidencial. En menos de dos años no quedará ninguno.
submitted by macana144 to chile [link] [comments]


2017.07.01 23:15 topoeta Un clasico

Tilingos
Por Arturo Jauretche
CONFIRMADO me propuso este tema. Pensé entonces que era la oportunidad para ofrecer una respuesta, entre las muchas que pueden articularse, a un interrogante que plantea José Luis de Imaz en Los que mandan; "¿Por qué, no obstante su peso económico, su rol en la modernización, y haber sido innovadores tecnológicos, los empresarios no pesan en la vida del país?".
O pesan al revés. Este es el caso de ciertos tipos de grupos económicos capitalistas, adscriptos a la política de la Sociedad Rural, ya consolidados dentro del viejo sistema agro-importador, que prefieren un mercado interno pobre en condiciones de monopolio a un mercado en crecimiento en condiciones de competencia, como los que apoyaron la política de contención del progreso en las Juntas Reguladoras de la Década Infame. Sólo que éstos sí saben lo que quieren.
Pero no voy a hablar de economía, sino del tema propuesto; de la forma en que la tilinguería impone sus pautas, y cómo ellas están perturbando el desarrollo de la inteligencia nacional y sus impulsos creadores.
Y ésta es cosa de que debe tomar cuenta también el político militante, si es que no sabe que el comité ha muerto definitivamente. Porque los estados de opinión, entre los cuales tiene importancia fundamental el slogan que surge de la cuestión de los status, pesan mucho más que una recluta que sólo vale para las elecciones internas.
En el Espasa Calpe se lee tilingo: "Argentinismo: Insustancial, ligero, que habla muchas tonterías". Segovia, en su Diccionario de Argentinismo", expresa: "Dícese de la persona simple y ligera que suele hablar muchas tonterías".
Los paisanos, de un tipo así, dicen; "Hombre sin fundamento".
Don Hipólito -desde luego, Yrigoyen es el Hipólito por antonomasia- decía "palangana". Supongo a esta expresión tradicional y fundada en la poca cosa y mucho ruido de la enlosada al caer retumbante.
Usted lo conoce al tilingo. Y si no lo conoce, ahí lo tiene al lado, en esta mesa de un café céntrico donde se han sentado cuatro o cinco tipos con portafolios. Algún día habrá que escribir la historia del hombre del portafolio. Hubo la etapa de la posguerra con los "ingenieri" italianos recién llegados que escondían bajo el cuero -con una sugestión de planos y patentes de invención- el sandwich de milanesa del almuerzo. Ahora es posible que el portafolio contenga la cuarenta y cinco persuasiva, o la concluyente tartamuda portátil.
Pero esos que están en la mesa de al lado sólo llevan allí sueños, proyectos, hipotéticas transacciones. Andan a la búsqueda de enganchar algo, intermediar en alguna operación cualquiera para ganar una comisión, y muchas veces intermediando entre intermediarios. Generalmente se ayudan con el teléfono de un amigo que tiene escritorio y al que han pedido permiso para que les "dejen dicho". Ese teléfono, la mesa del café y el portafolio constituyen su establecimiento comercial.
Mientras llega "el asunto*', hablan de fútbol, de carreras, de política, de economía.
Cuando tocan estos dos temas últimos, nunca faltará quien diga: "Lo que pasa es que los obreros no producen". Ahí está el tilingo. No se le ha ocurrido averiguar qué es lo que él produce y qué producen todos ellos, puntas sueltas, mallas erradas en la enorme red de intermediación que es Buenos Aires.
Que un tipo que no produce diga, en una reunión de tipos que no producen, que no producen los únicos que producen algo, es tilinguería. En esto de producir, tenemos muchos productores rurales por el estilo que creen que la condición de productor la da la propiedad de una estancia, unos breeches y unas botas de polo, que viven en la ciudad -"porque mi señora dice que hay que educar a los chicos"- y dan una vuelta por el campo cada quince días. Productores rurales son los que trabajan y producen en el campo, que pueden ser patrones o peones, pero no los que no intervienen en la producción sino como propietarios, y que son rentistas aunque no arrienden. Estos también son de los que dicen que los "obreros" no producen. Y ya no desde la posición marginal del tipo del portafolio, sino empinándose como "fuerza viva" sobre la que descansa la economía del país.
Inevitablemente, éstos y otros representantes de la tilinguería son los que, ante la menor dificultad, califican al país: "Este país . de m...", colocándose fuera del mistao a los efectos de la adjetivación. Y la verdad es que el país lo único que tiene de eso son ellos: los tilingos.
El racismo es otra forma frecuente de la tilinguería.
La tilinguería racista no es de ahora y tiene la tradición histórica de todo el liberalismo. Su padre más conocido es Sarmiento, y ese racismo está contenido implícitamente en el pueril dilema de "civilización y barbarie". Todo lo respetable es del Norte de Europa, y lo intolerable, español o americano, mayormente si mestizo. De allí la imagen del mundo distribuido por la enseñanza y todos los medios de formación de la inteligencia que han manejado la superestructura cultural del país.
Recuerdo que cuando cayó Frondizi, uno de esos tilingos racistas me dijo, en medio de su euforia: -¡Por fin cayó el italiano! Se quedó un poco perplejo cuando yo le contesté: -¡Sí!, lo volteó Poggi.
Muchos estábamos enfrentados a Frondizi; pero es bueno que no nos confundan con estos otros que al margen de la realidad argentina, tan italiana en el presidente como en el general que lo volteó, sólo se guiaban por los esquemas de su tilinguería.
Ernesto Sábato, con buen humor, pero tal vez respirando por la herida, ha dicho en Sobre héroes y tumbas más o menos lo siguiente: "Más vale descender de un chanchero de Bayona llamado Vignau, que de un profesor de filosofía napolitano". La cita me chocó en mi trasfondo tilingo (fui a la misma escuela y leí la misma literatura) porque tengo una abuela bearnesa también Vignau, tal vez más que por lo de Bayona, por lo de chanchero (vuelvo a recordar que fui a la misma escuela, etcétera).
La verdad que ni el presidente ni el general son italianos. Simplemente son argentinos de esta Argentina real que los liberales apuraron cortando las raíces.
Pero la idea liberal o sarmientina no era ésa. Ella tenía, y tiene, una escala de valores raciales que se identifican por los apellidos cuando son extranjeros. Arriba están los nórdicos -con escandinavos, anglosajones y germánicos-; después siguen los franceses; y después los bearneses y los vascos; más abajo los españoles y los italianos, y al último, muy lejos, los turcos y los judíos. Cuando yo era chiquilín nunca oí nombrar a un inglés -que generalmente era irlandés, pero la diferencia era muy sutil para entonces- sin decir "Don", aunque estuviera "mamao hasta las patas". El francés, a veces, ligaba el Don; y en ocasiones, el vasco. Jamás el español, que era "gallego de...", lo mismo que el italiano "gringo de...". ¡Para qué hablar del turco y del ruso.'
En La condición del extranjero en América, Sarmiento parece revisar sus tesis sobre la inmigración. Pero no nos engañemos: se sintió defraudado por la misma porque vino del Mediodía de Europa. El hubiera querido una inmigración de arquetipos, y los arquetipos son los que estaban en lo alto de su escalera antiamericana y antiespañola.
Afortunadamente fracasó, y eso es lo que nos ha salvado como nación. En algún lugar he recordado las palabras de Hornero Manzi cuando me dijo: -Lo que nos ha salvado es la actitud del italiano y el turco, que en lugar de proponerse como arquetipos, propusieron como tal al gaucho; así, en el ridículo del cocoliche se nacionalizaron en lugar de desnacionalizarnos. Sólo falta imaginar lo que hubiera ocurrido si las pampas y las aldeas se hubieran poblado de los ejemplares arquetipos deseados por ese racismo, con la actitud de obsecuencia de las generaciones liberales para todo lo foráneo.
Ya se ha dicho que esa tilinguería racista viene de lejos.
Pero se acentúa cuando se producen cambios sociales. Entonces, la tilinguería se exacerba en una peyorativa actitud racista. Pasó con el acceso al poder del radicalismo. Los tilingos de entonces cargaron el acento sobre los apellidos italianos de la nueva promoción política suscitada con el ascenso de la clase media: la pequeña burguesía inmigratoria y los doctores de primera napa nacional.
La oposición conservadora adoptó un aire peyorativo que se tradujo en toda una literatura política, que fue del periódico -La Mañana y La Fronda, sucesivamente, fueron sus expresiones más calificadas- hasta el discurso parlamentario. Se jugaba, por ejemplo, con la equívoca significación de algunos apellidos; así, la triple fórmula Coulom-Coulin-Culacciatti, que integraba, con la igual finalidad peyorativa hacia los criollos desconocidos, don Julio del C. Moreno -un personaje riojano- completaba el ridículo en la imagen anal. Hasta cuando el apellido era patricio se lo modificaba para ponerlo a tono: así, padeciendo Yrigoyen de un posible mal de las vías urinarias, el doctor Meabe, su médico de cabecera, se convertía en el doctor Meabene para adecuarlo a la cita siguiente que era la de un correligionario de la 3a Don Plácido Meo.
En realidad, para los que lo escribían no se trataba de otra cosa que de un recurso humorístico. Pero para el tilingo de entonces el fundamento más real, el que más invocaba, el que más jugaba, era ese de los "gringos", Y lo de "gringos" sólo jugaba para los descendientes de inmigrantes provenientes del Mediodía de Europa. No para los otros.
Pasó mucha agua bajo los puentes, y vino otro movimiento multitudinario: el de 1945. Ya los gringos se habían incorporado y su presencia política no lesionaba a la tilinguería, no sé si es porque de las nuevas promociones ascendentes habían salido también promociones de tilingos. Sólo así puede explicarse que un hijo de italianos -Sammartino- haya hablado despectivamente de los "negros" al referirse al "aluvión zoológico", en una caracterización evidentemente racial y peyorativa, cuando aún estaba fresca la tinta que lo había calificado a él también peyorativamente.
Que "el gringuito" de unos pocos años atrás se sienta vieja clase frente a los descendientes de los conquistadores en la confrontación de sus apellidos no revela simplemente que "el gringuito" se ha incorporado a la tilinguería. Lo grave es que se ha frustrado como guarango. Y la guaranguería es la espontaneidad de las nuevas clases, de las promociones que irrumpen con cada ascenso de la sociedad, porque los dos grandes movimientos populares del siglo -el de 1914-16 y el de 1943-45- han sido la expresión de eso: de ascensos masivos.
No corresponde aquí desentrañar las raíces económico-sociales de los dos hechos históricos; ni siquiera la coincidencia con las dos guerras mundiales que nos aislaron de los países arquetipos en una neutralidad intolerable para los tilingos, pero que dio las bases para una consolidación propia.
Usted puede hacer un fácil test. Yo lo he hecho.
Sé que un fulano se ha gastado 15 millones de pesos en un departamento de la Avenida del Libertador. Nos encontramos y le adivino la intención de informarme de su compra, como corresponde al guarango. Pero yo quiero saber si está frustrado como tal y lo madrugo diciéndole antes de que me dé la noticia:
-Estoy muy afligido por un amigo que se ha gastado más de 10 millones en un departamento de la Avenida del Libertador... -¿Y por qué se aflige? -me pregunta inquieto. Le contesto: -Y... porque la Avenida del Libertador no es "bien"... -Pero entonces..., ¿qué es "bien"? -pregunta desesperado. -"Bien" es de la plaza San Martín hasta la Recoleta, de Santa Fe al Bajo. Y dentro de ese radio. "bien", "muy bien", el codo aristocrático de Arroyo, como dice Mallea: Juncal, Guido, Parera. . .
Le veo en la cara al hombre que está desesperado. Y entonces, lo remato: -La Avenida del Libertador es como tener un leopardo de tapicería sobre el respaldo del asiento trasero del coche.
El leopardo lo tiró a la vuelta. Del departamento no sé.
Pienso que lo hecho es una crueldad, pero la investigación "científica" es así... cruel como la vivisección.
Yo quería saber si el hombre era un burgués con toda la barba o un tímido burguesito en camino de terminar en tilingo. El que es verdaderamente burgués sigue adelante, cumple su gusto, se realiza con la arrogancia del vencedor y compra en la Avenida del Libertador, precisamente porque es caro, porque acredita su victoria y la prestigia ante los burgueses. Si quiere barrio, compra; y si quiere apellido y mujer distinguida, compra también. Podría citar casos. Pero no se achica, se disminuye; no se acomoda a los esquemas y limitaciones de los tilingos.
De aquí que mientras en Europa y en Estados Unidos un banquero o un industrial miran a un ganadero como un "juntabosta", aquí el ganadero lo mira por arriba del hombro al empresario. Y el empresario, que quiere ser "bien", se ve obligado a comprar estancia, a tener cabaña -así sea de perros-, porque sólo por la Rural, y tal vez por el Kennel Club, puede lograr ascenso social que apetece.
Lógicamente esta burguesía, desde que imita a la vieja clase, se somete a todas sus normas y, por consecuencia, también en política. Ese sometimiento y esa adhesión a las viejas clases -incongruente económicamente- no sólo se ejerce verticalmente. También horizontalmente, cuando contemplamos la geografía social del país.
Así, los titulares de los intereses vitivinícolas de Cuyo y los tabacaleros, azucareros y fruticultores del Norte, que necesitan un mercado interno de alto poder de compra -es decir, que el Litoral desarrolle una política de alto nivel de vida-, están ligados políticamente a los conservadores del Litoral, gobernados por cabañeros e invernadores cuya tendencia es producir a bajo costo en un mercado de poco poder adquisitivo para cumplir la función asignada en la división internacional del trabajo como abastecedores ultramarinos de las metrópolis.
Esta incongruencia es difícil de explicar, pero no son ajenos a ella el prestigio social del Litoral y la incapacidad burguesa de los del interior en los respectivos grupos patronales. Esta gente de Cuyo y del Norte es muchas veces portadora de apellidos españoles de abolengo arribeño, de mucho mayor cotización histórica que los abajeños del puerto. Pero queriendo asimilarse a la alta clase del puerto se han sometido a las normas políticas e ideológicas de los principales. De "bien" provincianos, quieren ser "bien" en la Capital. ¿Cómo extrañar entonces que los guarangos frustrados del Litoral se hagan tilingos, si la misma tilinguería la padecen muchos aristocráticos descendientes de la Conquista por el Perú?
La tilinguería cotiza una marca de vino, un tabaco, un pomelo, o una palta, muy por debajo de un toro lleno de medallas. Se entra muy bien en la alta sociedad llevando de la rienda al toro, pero es difícil mostrando una botella de vino por lujosa que sea la etiqueta, por más sugestiones de chateau que evoque, tanto en la presentación como en la exquisita calidad del producto.
A un cuarto de siglo de la entrada del país al capitalismo, debemos recordar que el capitalismo naciente en la Argentina fue ajeno en sus hombres al hecho histórico que lo provocaba, produciéndose la paradoja de que le correspondiese a la clase obrera abrir la etapa del desarrollo económico burgués. Más aún: la nueva burguesía sigue aún incapacitada para jugar su papel, y es precisamente porque en la medida que asciende, pierde conciencia de su propia realidad para hacer suya la imagen de importancia que le presenta el tilingo. Se queda en el "medio pelo" y, rechazando el triunfo burgués, se adecúa al remedo, a la imitación de la alta clase con la que cree tomar contacto cuando se acomoda a la imagen de alta sociedad que le brindan los declasados.
Hubo un tiempo en que los venidos a menos económica y socialmente se jactaban de ser un pequeño sector domiciliado en el "Palacio de los Patos" de la calle Ugarteche. Ahora se han multiplicado. desde detrás de la Recoleta hasta San Fernando, a lo largo de las vías del Central Argentino. (Lo designo así porque la nueva nominación ferroviaria es completamente tilinga, aunque la hayan hecho los guarangos, lo que prueba que, en esta materia, todos tenemos tejado de vidrio.)
Landrú ha identificado perfectamente los personajes describiendo en el "gordi" y el "mersa" la oposición tilinguería-guaranguería. El botellero próspero, con su Valiant resplandeciente, es feliz echándole soda al vino de marca, ocupando las mesas de los restaurantes caros, hablando fuerte de lo que dijo-"su señora", mientras "cena".
Está en el camino de constituir una burguesía. Todavía no tiene conciencia de que constituye un sector de la sociedad correspondiente a una etapa de la economía, y no ha alcanzado a comprender la correspondencia de sus intereses personales con los intereses de su grupo. Hijo de sus aptitudes capitalistas -aunque muchas veces también más de la inflación que de su capacidad, o de equívocas actividades comerciales-, está en el camino de constituir una burguesía. Pero en el momento de definirse como burgués y adquirir la psicología correspondiente, nota el contraste de sus gustos y normas con lo que es "bien".
Desde que se ha mudado al barrio Norte, desde Gerli o Quilmes, y la "señora" ha olvidado la batea deslumbrada por la máquina de lavar, ha hecho nuevos contactos que le dan la idea de una meta social que tiene que alcanzar. Comienza él también a añorar la época en que "el servicio daba gusto" y en que el obrero -el "negro"- se mantenía "donde debe estar". Olvida de inmediato que es precisamente ese cambio el padre de su prosperidad y de su posibilidad de acceso a niveles más altos. Más aún. que el mantenimiento de ese cambio y su profundización es su única garantía. Quiere dejar de ser "mersa" y sólo logra ser "gordi". E inmediatamente tiene el complejo político del "gordi", a quien comienza a imitar.
Y comienza a imitar a una imitación, tomando por modelo las malas copias. Porque la tilinguería constituida por las "gordis" no es ni remotamente la alta clase a la que cree aproximarse.
Desde la época en que los declasados se refugiaban en la calle Ugarteche, todo el "Norte" liminar se ha llenado de falsos declasados. Se ha constituido un sector social entero que vive en la convención de que "todo tiempo pasado fue mejor" en aquella "Jauja" retrospectiva -"cuando la tía Leonor tenía Lando"-; de miles de familias que se aterran al recuerdo de un ascendiente que figuró algo en la segunda y la tercera línea de los amanuenses de la oligarquía, Descendientes de militares -un oficio generalmente despreciado por la alta clase-, de secretarios de juzgados, directores de oficinas, bancarios pueblerinos y hasta de conscriptos de Curu-malal, se han construido imaginativamente un pasado señoril que tratan de revivir en una vida forzada que absorbe casi todos sus recursos en gastos de representación.
Revista Confirmado
submitted by topoeta to RepublicaArgentina [link] [comments]


2017.03.18 20:32 mfcolinas NO PODEMOS PARECERNOS A LOS PARTIDOS VIEJOS

Creo que esta convocatoria (la del 2 de abril), arranque para la Asamblea Ciudadana de Castilla y León, va en contra de ideas básicas de Podemos. Y concretamente, releyendo los documentos de Vistalegre 2, nos encontramos cosas como ésta: NO PODEMOS PARECERNOS A LOS PARTIDOS VIEJOS. "Tenemos que seguir sometiendo las decisiones más importantes a la votación de las bases y abrir nuevos canales de decisión más frecuentes y ágiles". Y además. " Desde un principio hemos apostado y trabajado para establecer mecanismos y procedimientos participativos accesibles y transparentes. Aún así, siempre se puede y debe seguir mejorando cuando se trata de mecanismos de participación política. Y aún es posible poner en marcha herramientas de consulta directa más ágiles y frecuentes para la toma de decisiones ...." Así que tenemos 3 frentes en este comunicado que contradicen estos textos aprobados por la Asamblea Ciudadana Estatal: 1.- Apenas tenemos tiempo para preparar ponencias que podamos presentar con un mínimo de calidad. La convocatoria nos llegá ayer, 17 de marzo. Estamos inmersos en la campaña de Vamos por el 25 M, la semana que viene y la siguiente 2.- El hecho de separar en el debate a los "dirigentes" (S.G.s, enlaces provinciales, representantes de los Círculos) por un lado, y las bases por otro, da la imagen de elitismo. 3.- Sólo se puede participar (y votar) de forma presencial, discriminando a las/los campañeras/os que por la razón que sea, no podrán estar en Valladolid.
Pero sigo leyendo el preámbulo del documento organizativo: "Podemos tiene que convencer a las compañeras y compañeros para que colaboren con sus saberes y capacidades... Es preciso adaptar Podemos a la militancia, no la militancia a Podemos"
Y esta es la convocatoria:
II Asamblea Ciudadana de Castellanos y Leoneses ¿Qué Podemos necesita CyL? Encuentro de arranque. Valladolid, 2 de abril (PROGRAMA PROVISIONAL sujeto a cambios de última hora) 10,00: Saludo del SGA y del CCA saliente 10,15: Información del proceso
10,30: (Solo para SGs, Enlaces provinciales y Responsables de Círculos activos o en trámite de Activación) Explicación de documentos estatales, consecuencias en la organización municipal y de Círculos, y marco normativo general para lo autonómico. 10,30: (Para todos) 4 MESAS DE DEBATE. ¿Qué debe y puede hacer PODEMOS por Castilla y León? Retos para los próximos años - Sanidad - Educación - Servicios Sociales - Mundo Rural Cada mesa debatirá y seleccionará 3 retos de futuro de cada una de las Mesas. 12,00: Contacto con los Medios de Comunicación / “CANUTAZO” 12,30 a 14,00 horas: Presentación general de las retos o propuestas de las 4 mesas, para que sean tenidos en cuenta en el Documento Político que encabecen los candidatos a la SGA. Se podrán votar las 4 mejores (una por área), mediante el sistema que se explica para la tarde o similar. DESCANSO PARA ALMUERZO 16,00: DEBATE GENERAL. ¿Qué PODEMOS necesita Castilla y León? Propuestas o ideas para los nuevos documentos sobre Organización, Ético, Finanzas y Feminismo. Intervenciones de 5’ máximo, para que todos puedan hablar. Tras la exposición de cada una se vota a favor, levantando (por ejemplo) una tarjeta verde o se rechaza, levantando una tarjeta roja. Las propuestas más apoyadas deberán ser integradas en los Documentos que presenten los aspirantes a SGA. 18,00: CLAUSURA (a la que se invitará a algún/alguna dirigente estatal.
submitted by mfcolinas to PlazaCastillayLeon [link] [comments]


2014.02.04 18:33 salkantaytrekking Salkantay a Machu Picchu 7 Días / 6 Noches

Salkantay a Machu Picchu 7 Días / 6 Noches www.salkantaytrekking.com
Cusco tiene una superficie total de 70,015.30 Km2. En esta hermosa tierra, es posible encontrar coloridos valles andinos, picos nevados, ríos, cascadas, la hermosa selva andina, sitios incas y pre-incas, y varias comunidades andinas. Estas comunidades andinas están conectados por miles de caminos. Algunos de estos caminos han sido utilizados antes de que los españoles llegaron al Perú. Uno de estos caminos es el que conecta el valle andino de Mollepata con la ciudad de Santa Teresa se encuentra en la selva andina. Esta ruta es conocida como el Salkantay Trek. Después de que el Camino Inca, Salkantay Trek es la más bella y popular. De hecho, la revista National Geographic Adventure calificó el Salkantay Trek como una de las 25 mejores caminatas en todo el mundo.
Information:
Duración: 7 Días / 6 Noches Tipo de Tour: Alternativa Trek a Machu Picchu Tamaño del grupo: El mínimo para abrir la salida es de dos personas y nuestra máxima es de ocho años, así que si ustedes son dos podemos hacerlo!. Ideal para: Aventureros, parejas, familias, amantes de naturaleza y gente Intrepid Grado de dificultad: Moderada a desafiante. Ruta: Cerrado en febrero Temporada alta: Abril a noviembre Altitud: 1950 - 4600m. / 6398 a 15.092 f. Día de Salida - Salidas diarias - Todas las fechas de salida de servicios privados se adaptan a su solicitud Distancia: 50 kilometros Ubicación: Cordillera Vilcabamba - Cusco Día Temperatura: 15 º C a 25 º C / Temperatura de la noche: 4 º C a - 7 º C
Día 1: Traslado Aeropuerto - Hotel Cusco, City Tour (Tarde) Ver y escuchar acerca de los 6 sitios arqueológicos de Cusco - La Catedral, Koricancha (Templo del Sol), Sacsayhuaman, Q'enqo, Pucapucara y Tambomachay.
Día 2: Valle Sagrado Tour (día completo) Visita al Valle Sagrado de los Incas en esta gira monumental de todo el día. Valle Sagrado Itinerario:
Salkantay Trek Itinerario:
Día 3: Cusco - Mollepata – Soraypampa
Saldremos del Cusco aproximadamente entre las 4:30 a.m. y 05 a.m. Un bus local que nos llevará hasta el pueblo de Mollepata (2900 msnm) donde llegaremos aproximadamente a las 8:15 de la mañana para tomar el desayuno.Durante el viaje tendremos vistas panorámicas del majestuoso Salkantay, otras montañas cubiertas de nieve, y el Valle del Río Apurimac. Nos reuniremos con nuestro personal de apoyo, y que se cargue el equipo en caballos y mulas. Alrededor de las 9:00 am, comenzaremos nuestra caminata hacia Sayllapata (3.200 metros sobre el nivel del mar). Acerca de 13:00, tendremos un almuerzo peruano. Después del almuerzo, vamos a seguir caminando hacia las aldeas de Soraypampa (3.850 metros sobre el nivel del mar). Alrededor de las 5:30 de la tarde llegaremos a nuestro campamento donde las carpas estarán listos para usted, así como la cena.
Día 4: Soraypampa - Salkantay Pass - Huayracpunku – Chaullay
Hoy en día, la naturaleza va a cambiar radicalmente de paisajes secos a los picos nevados y las zonas tropicales.Después de un nutritivo desayuno, comenzaremos la parte más difícil de la caminata. Comenzaremos la caminata alrededor de las 7:00 de la mañana. Haremos una caminata a un lugar llamado Pampa Salkantay, y luego ir hacia el lado izquierdo de los picos nevados de Umantay situados junto al Apu Salkantay. Al medio día, vamos a estar en el punto más alto (4.600 metros sobre el nivel del mar). Apreciaremos vistas espectaculares de las montañas y los imponentes picos nevados del Salkantay (6264 metros sobre el nivel del mar), que se conoce como el segundo punto más alto de la región Cusco. Alrededor de la 1:00 pm tendremos nuestro almuerzo, en la zona denominada Huayracmachay. Después de una caminata de aproximadamente 3 horas, llegaremos a nuestro campamento en Challway (2.920 metros sobre el nivel del mar). Alrededor de las 7:00 pm, vamos a recuperarse de la caminata y cenar.
Día 5: Chaullay - Collpapampa - La Playa - Santa Teresa
Alrededor de las 7:00 am, comenzaremos nuestra caminata. Caminaremos durante unas 6 horas hacia Playa Sahuayaco y durante este período, vamos a observar un pueblo llamado Collpabamba, también llamado el "Bosque Nublado Brow" donde las cascadas, aguas termales, árboles frutales, variedad de flora y aves pueden ser observado. Si tenemos suerte, podremos observar la famosa ave llamada "Gallito de las Rocas". Desde Playa Sahuayaco, nos dirigiremos al campamento situado en las aguas termales de Santa Teresa (Se recomienda llevar traje de baño.) Aquí va a comer la cena. Día 6: Santa Teresa - Hidroelectryc - Aguas Calientes
Después del delicioso desayuno vamos a caminar aproximadamente a las 8:30 am empezamos nuestra caminata hacia el pueblo Colpani, seguimos este camino ascendente, de la que vamos a ver las plantaciones de café, plátano, fruta de la pasión y una hermosa vista del valle de Santa Teresa. Seguimos a lo largo de la ribera del río Vilcanota hasta llegar a la Oroya (canopy brich) A partir de aquí tenemos una opción para ir de excursión a hidroelectrica o coger un coche pequeño que nos llevará hasta la Hidroeléctrica (25 minutos), desde este lugar se puede observar la parte posterior del Santuario de Machupicchu, donde tendremos el último almuerzo con todo el personal. Desde aquí continuo caminando hasta llegar a Aguas Calientes a las 4:30 y luego nos vamos a quedar en un hostal de la última noche.
Día 7: Aguas Calientes - Santuario de Machu Picchu - Aguas Calientes - Ollantaytambo - Cusco
Hoy en día, usted será capaz de elegir entre estar despierto a las 4:30 a.m. y subir a Machu Picchu o tomar un autobús a Machu Picchu a 07 a.m. En Machu Picchu, usted tendrá una visita guiada durante dos horas y después de que usted será libre para explorar la ciudadela y tomar fotos, o si lo desea, el ascenso hacia la montaña de Huaynapicchu. En 14:26 o 6:03 p.m. (Según la disponibilidad), que va a tomar un tren a Ollantaytambo y desde allí, un autobús le llevará a su hotel en Cusco.
¿Qué se incluye: Lo que no está incluido: Servicios opcionales para ser contratados: Salkantay 7D/6N Precio: Póngase en contacto con nosotros o Reservas clic AQUÍ
¿Es para mí: Salkantay y Machupicchu Trek es una gran alternativa para el Camino Inca, más adecuado para los excursionistas más aventureros que son capaces de manejar más altitud y la distancia. Ascendente para llegar al famoso paso de Apacheta en 4600 m/15, 088ft) no es demasiado importante, ya que es en el begiinnig de la caminata, no muy caro, pero requiere resistencia y el tiempo en Cusco para aclimatarse.
Ropa apropiada a lo largo de esta caminata: Se recomiendan los pantalones de senderismo y camisetas durante el día, complementadas con suéteres, polares y chaquetas impermeables. Es muy conveniente tener raingear luz disponible en la mochila (poncho de lluvia o chaqueta y / o pantalones de lluvia) como el tiempo cambia con facilidad y las lluvias pueden ocurrir de repente. Por la noche, se requiere ropa de abrigo, chaquetas pueden ser útiles, de lo contrario un forro polar y una chaqueta.Durante el cuarto día (si soleado) y en Machupicchu, pantalones de senderismo convertibles son útiles, como puede ser conmutada en cortocircuitos si es necesario. Machupicchu tiene un clima cálido, recibiendo sólo frío por la noche. El resto de los implementos necesarios están incluidos en la " Lo que recomendamos que usted traiga "lista
Tiempo en Cusco: El clima de Cusco se divide en dos temporadas diferenciadas: la estación lluviosa, de noviembre a abril (las precipitaciones más fuertes se producen generalmente entre enero - marzo), y la estación seca, de mayo a octubre. La estación seca es más frío, por lo que las temperaturas pueden caer por debajo de 0 grados por la noche. A lo largo de la ruta Salkantay, las temperaturas van desde 10 hasta 20 º C durante el día si está soleado, a 05-10 º C durante el día si no soleado y puede caer por debajo de cero durante la noche. En Aguas Calientes / Machupicchu, en la altitud inferior, las temperaturas suelen ser más cálido, aunque ropa de abrigo aún recomiendan la noche.
More information: www.salkantaytrekking.com
submitted by salkantaytrekking to salkantaytrekkers [link] [comments]


Solución Al Problema De Que Se Reinicia El Teléfono Solo ... El Baile de la Yegua (PSY ft. Hyuna) Video Oficial Microsoft y Aitana presentan Office 365. Las herramientas de productividad en la nube. Invitación al Nuevo Canal GALLOS JANOR DUARTE No aparece el nombre de mi contacto en llamadas iOS 13 la diferencia entre llamadas en frio y hablar con prospectos que tengan influencia Azathoth 'El primer motor del caos' 20 DELICIOSAS IDEAS PARA EL ALMUERZO DE TUS NIÑOS Como enviar un contacto por iMessage o E-mail. iPhone, iPod Como Resolver el Problema de Ver solo los Números de tus ...

Rodríguez Larreta avanza con su presentación judicial y el ...

  1. Solución Al Problema De Que Se Reinicia El Teléfono Solo ...
  2. El Baile de la Yegua (PSY ft. Hyuna) Video Oficial
  3. Microsoft y Aitana presentan Office 365. Las herramientas de productividad en la nube.
  4. Invitación al Nuevo Canal GALLOS JANOR DUARTE
  5. No aparece el nombre de mi contacto en llamadas iOS 13
  6. la diferencia entre llamadas en frio y hablar con prospectos que tengan influencia
  7. Azathoth 'El primer motor del caos'
  8. 20 DELICIOSAS IDEAS PARA EL ALMUERZO DE TUS NIÑOS
  9. Como enviar un contacto por iMessage o E-mail. iPhone, iPod
  10. Como Resolver el Problema de Ver solo los Números de tus ...

This video is unavailable. Watch Queue Queue. Watch Queue Queue Si solo te aparecen los números de tus contactos en WhatsApp y tienes almacenados los nombres en tu agenda de contactos, puedes intentar con estos dos pasos ... ¡Ideas creativas para comida, bombas de queso italianas, mini pizzas, pizza arcoíris, muffins de tortilla, trenza de pizza y es solo el comienzo! ¡Te encantarán estas ideas para el almuerzo! Vamos a saber un poco sobre la existencia de uno de los dioses más importantes del universo de Lovecraft, claro que esto es solo el comienzo. Música del video: Forgotten Land by Doxent Zsigmond ... Vienen Cosas Fuertes Prepárense!!! Este es sólo el Intro. *Caña Raza La Fabrica de los Gallos Bolos* Con Roberto de Dajabon Buscando Un Gallo Para Padre - Duration: 20:52. Janor Duarte 59,047 views Aquí os dejo la solucion al problema de que el telefono android se te reinicia todo el rato , o algunas veces ; lo que pasa es que esta muy llena la memoria ... Office 365 es poder obtener acceso al correo electrónico, documentos, contactos y calendarios en cualquier lugar, lo que le permite estar siempre al día. Son las conocidas aplicaciones de ... Pasa tus contactos completos en vez de pasar solo el numero facebook: carmillostemplar http://www.facebook.com/Carmillostemplar twitter: @carmillostempla htt... ¿Tras la actualización iOS 13.3/13.2/13.1 tu iPhone no mustra el nombre solo el número al recibir llamadas? Descubre solución https://www.tenorshare.com/es/i... (Corea del estilo de ramen) para el almuerzo y luego gastar generosamente más de 6.000 won (unos $ 5,30) en el café Starbucks. En realidad, la palabra Doenjangnyeo (된장녀 ', pasta de soja